Enfermedades autoinmunes, durmiendo con el enemigo

Winnie Harlow. Foto_Desigual

Winnie Harlow. Foto_Desigual

Recientemente hemos visto como las vallas publicitarias y algunos escaparates se han llenado con la imagen de esta mujer con unos rasgos muy particulares. Se trata de la modelo canadiense Winnie Harlow de sólo 20 años, y que es la imagen de la campaña Say Something Nice de la firma de moda Desigual.
Lo que la hace diferente es evidente: una piel cubierta de manchas blancas debido al vitíligo, una enfermedad de la piel que se caracteriza por la aparición progresiva de áreas sin pigmento como consecuencia de la destrucción de los melanocitos, las células que fabrican la melanina.

Aunque parece que hay un factor genético que predispone a desarrollarla, la causa de la enfermedad, es desconocida. La hipótesis más aceptada es que se trata de un trastorno autoinmune, un grupo que engloba más de 80 tipos de enfermedades diferentes pero que algunas tienen síntomas similares. Estos trastornos autoinmunes pueden clasificarse de forma general en dos grandes categorías: Enfermedades autoinmunes sistémicas que son aquellas que afectan a más de un órgano o tejido, y las localizadas que afectan uno solo.

¿QUÉ ES UNA ENFERMEDAD AUTOINMUNE?

El sistema inmunitario, concretamente los glóbulos blancos, contribuyen a proteger nuestro cuerpo de las agresiones de sustancias nocivas como los virus, bacterias, toxinas y otros agentes externos. Como respuesta a estas agresiones, el sistema inmunitario produce anticuerpos que nos defienden contra los antígenos destruyendo las sustancias nocivas.
Pero este proceso normal, está alterado en las personas que padecen un trastorno autoinmune, de tal manera que el organismo desarrolla una respuesta inmune inadecuada y exagerada contra el propio cuerpo atacando las células de algunos órganos y tejidos. Se desconoce porque lo hace, pero parece que el sistema inmunitario deja de reconocer algunos tejidos como propios creando auto-anticuerpos que los atacan, de forma selectiva, produciendo una inflamación, lesión y destrucción de células sanas que acaba desencadenando en la enfermedad .
Para que se dé este proceso, aparte de tener una predisposición genética, es necesario que coexistan factores ambientales que actuarán como un interruptor que activará el sistema inmunitario. Estos factores ambientales pueden ser desde infecciones por virus o bacterias, exposición a agentes químicos, reacción a algunos fármacos, factores hormonales o situaciones emocionales adversas entre otros.

¿CÓMO AFECTAN LAS ENFERMEDADES AUTOINMUNES A LA SALUD?

No se conocen del todo los mecanismos que producen esta alteración, pero el impacto sobre la salud de este grupo amplio de enfermedades, es muy diverso en función del órgano diana afectado. En la Esclerosis múltiple, por ejemplo, la reacción autoinmune está dirigida hacia las vainas de mielina de las neuronas que termina produciendo una inflamación del sistema nervioso central. En la enfermedad de Crohn la inflamación se produce en el intestino y en el Lupus Eritematoso Sistémico afecta de forma selectiva en órganos y tejidos diferentes, en personas con la misma enfermedad.
En algunos casos, la lesión producida por la enfermedad autoinmune, puede ser permanente, como en el caso de la Diabetes mellitus tipo 1, en la que hay una destrucción de las células del páncreas responsables de la producción de insulina.

¿EXISTE UN TRATAMIENTO PARA TODAS LAS ENFERMEDADES AUTOINMUNES?

Las enfermedades autoinmunes son frecuentemente crónicas, y requieren un control y una asistencia para toda la vida. Actualmente muy pocas enfermedades autoinmunes tienen cuidado y no todas responden positivamente con el tratamiento, aunque en muchos casos, las personas afectadas pueden tener una vida normal con asistencia adecuada.
El tratamiento depende de la enfermedad, pero suele ir encaminado a reducir la inflamación. Es frecuente la prescripción de corticoides, fármacos inmunosupresores y terapias biológicas.
Las nuevas tendencias en el abordaje y tratamiento ponen el énfasis en descubrir mecanismos comunes en los más de 80 tipos que forman este grupo de enfermedades y en la búsqueda de un tratamiento que las pueda combatir de forma conjunta, en lugar de hacerlo de forma individualizada.

LAS ENFERMEDADES AUTOINMUNES VISIBLES

Dentro de este gran número de enfermedades, las que afectan a la piel, suelen conllevar pocas complicaciones, excepto algunas como la esclerodermia que puede comprometer vasos sanguíneos, músculos y órganos internos.

VITÍLIGO
En general, las MA dérmicas producen un gran impacto sobre la propia imagen. Este es el caso del vitíligo, que se hace visible transformando la piel en un mapa de manchas blancas. En el caso de la modelo de la fotografía, la belleza y el exotismo junto con una alta dosis de superación personal, han hecho que pueda salir reforzada de una afectación que, como ella misma ha explicado, hace unos años fue motivo de burlas y humillaciones por parte de algunas personas de su entorno. El vitíligo afecta al 1% de la población mundial y el tratamiento es un reto para los profesionales, ya que no todos son adecuados para todas las personas afectadas. Además, muchos de estos tratamientos pueden tener efectos secundarios no deseados ya veces con resultados no muy satisfactorios.
El pronóstico es impredecible. Algunas de las áreas pueden recuperar su pigmentación pero también pueden aparecer nuevas áreas afectadas. Esta falta de pigmento hace que aumente el riesgo de quemaduras por exposición solar, ya que las áreas despigmentadas quedan desprotegidas y se queman con más facilidad. Este hecho, podría incrementar también, el riesgo a desarrollar algunos tipos de cáncer de piel.

ALOPECIA AREATA (AA)
En el caso de la alopecia areata, el sistema inmunitario ataca el folículo piloso produciendo zonas totalmente despobladas de pelo en forma de parches. Su afectación puede ser por la pérdida de pelo de algunas zonas de la cabeza (Alopecia areata), de todo el pelo del cuero cabelludo (Alopecia total) o de todo el pelo del cuerpo (Alopecia universal). Afecta aproximadamente entre el 1 y el 2% de la población mundial tanto en hombres como mujeres de cualquier edad.
La pérdida de cabello suele ser el único síntoma, aunque algunas personas también pueden notar una sensación de ardor o picor de las áreas afectadas.
La alopecia areata es una enfermedad muy impredecible y cíclica. La recuperación del cabello puede ser espontánea o que no se vuelva a recuperar nunca y el curso de la enfermedad es diferente en cada persona. Hay casos de afectados de alopecia universal que sin seguir ningún tipo de tratamiento farmacológico han recuperado total o parcialmente y de forma espontánea parte o la totalidad del cabello y otros que presentaban signos de recuperación. vuelven a recaer al cabo de unos años.
Aunque las personas con AA suelen tener una buena salud, en la alopecia universal pueden producirse algunas molestias y complicaciones debidas a la pérdida de pelo en zonas concretas: la pérdida del pelo de las fosas nasales implica la destrucción de una de las barreras primarias del sistema inmune que actúa como valla defensiva contra patógenos ambientales como hongos, esporas y gérmenes. La ausencia de pestañas produce molestias y mayor riesgo de infecciones oculares por estar desprotegidos y expuestos a polvo y partículas del aire. La pérdida de las cejas hace que la transpiración gotee directamente sobre los ojos interfiriendo en algunas actividades diarias, y la pérdida del cabello requiere una protección por el alto riesgo de quemaduras por el sol.

PSORIASIS
Se trata de una enfermedad inflamatoria que se manifiesta clínicamente en la piel pero que afecta a otras partes del organismo. En condiciones normales, la mayoría de las células de la piel se dividen y sustituyen aproximadamente una vez al mes. A medida que aparecen nuevas células, las viejas de la superficie se mueren y se desprenden. Este proceso que en una persona sana apenas se nota, en los afectados por psoriasis, las células de la piel de las zonas afectadas se reproducen aproximadamente cada 3-6 días. Como resultado, aumenta de forma desmedida el número de células provocando la acumulación de células muertas y dando lugar a una lesión escamosa en forma de parches que en algunos casos pueden llegar a sangrar. Esta enfermedad puede ir acompañada de dolor articular y cambios en las uñas así como de caspa abundante.
Las complicaciones de la enfermedad pueden ser articulares (artritis psoriásica) o sobre infecciones de las lesiones cutáneas.
Además la psoriasis está relacionada con un aumento del riesgo a desarrollar enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes tipo 2 y depresión.
Esta enfermedad tiene también un impacto emocional y psicológico dado que muchas personas afectadas se sienten estigmatizadas debido al aspecto de su piel.

IMPACTO PSICOSOCIAL

Dada la importancia que se da actualmente a la imagen física y la estética, las enfermedades autoinmunes “visibles” pueden provocar, en algunos casos, que los afectados se vean sometidos al rechazo social vinculado a estereotipos negativos como por ejemplo, una persona con un aspecto físico diferente al que se debería considerar “normal, puede no ser aceptada para trabajar en algunos trabajos que implican el trato con el público. Además, cuando el cambio físico se produce de forma rápida, implicará también un esfuerzo personal importante para reconstruir la propia imagen para llegar a aceptar el nuevo yo.

Muchas veces, este tipo de enfermedades han asociadas de forma generalizada con factores emocionales y vinculadas exclusivamente a trastornos producidos por el estrés. Esta visión focalizada en un motivo psicológico, es también la razón misma del estigma social que sufren los afectados, que a ojos de la sociedad se presentan como personas con un carácter más débil o con pocos recursos emocionales para afrontar de forma saludable la presión del alto ritmo de vida laboral y las responsabilidades.
Si bien es cierto que el estrés puede empeorar o acelerar algunos procesos actuando como desencadenante, los cambios físicos, las alteraciones estéticas y la frustración por no encontrar una respuesta y un tratamiento eficaz suelen ser vividos con cierto nivel de estrés. En definitiva, es el pez que se muerde la cola: el estrés provocado por la enfermedad puede contribuir también a su agravamiento y permanencia.

Sin embargo, los estudios indican que para desarrollar un trastorno autoinmune es necesario que se produzcan de forma simultánea la combinación de diferentes factores genéticos de susceptibilidad y factores ambientales que provoquen una alteración de la regulación del sistema inmunitario.

El caso de Winnie Harlow que fue rechazada en castings por su aspecto, ha roto todos los cánones de belleza establecidos y ha hecho que se convierta en una firme embajadora para la normalización de las enfermedades autoinmunes.

 

Marta Prats
Enfermera